Los libros de Canteli

1 noviembre 2011

“Historia de O” de Pauline Réage

Filed under: 2011,ebook,Ficción,Uncategorized — www.danielcanteli.com @ 19:44

Historia de O (Original, en francés: Histoire d’O) es una novela BDSM de la escritora francesa Pauline Réage (pseudónimo de Dominique Aury, nacida Anne Desclos) publicada en 1954. Intelectual francesa además de escritora, Dominique Aury no pensaba en publicar sus trabajos, los escribió como un desafío que emprendía para conquistar más a su amante, Jean Paulhan. 1 Su obra es considerada una de las cumbres de la literatura erótica contemporánea.

En Historia de O se narra cómo O, raptada por su propio amante y conducida al tenebroso castillo de Roissy, es sometida a torturas, humillaciones y violaciones colectivas que ella acepta resignada, por amor a los dos hombres a los que sucesivamente considera su amo: Renée y Sir Stephen. Pero, a pesar de tanto azote y tanta cadena, la novela no espeluzna en ningún momento porque a medida que se avanza en su lectura advertimos que no pretende ser la narración de hechos verosímiles tanto como la de las fantasías de la autora: Roissy, una especie de recreación metaliteraria de los castillos de Sade, es un universo al margen de lo real, un extraordinario constructo fantasmagórico que permanece en un tiempo detenido, el ilusorio. Todo en Roissy responde a una estética del simulacro: desde los torturadores anónimos que, cual asistentes a un carnaval, mantienen el rostro perpetuamente enmascarado, hasta los trajes de opereta que llevan los habitantes del castillo. La novela es un cuento, un cuento moral en el que los progresos de O en el ejercicio de la sumisión no son sino el reverso de la dominación a la que se pliega, hasta que O consiga finalmente ejercer el mismo dominio sobre sí misma, al ejercitarse en la insensibilidad al dolor. Una lectura menos entusiasta de la novela advierte que el cuerpo de O, objeto de verdadero culto entre sus verdugos, sustituye progresivamente a la mujer que O era, por metonimia, hasta que en la escena final O ha dejado de ser una persona: «¿Era acaso de piedra o de cera, una criatura de otro mundo…?». Tras este cierre se nos advierte de que «en un último capítulo que fue suprimido, O volvía a Roissy, a donde Sir Stephen la abandonaba. Existe otro final para la historia de O y es que, al darse cuenta de que Sir Stephen va a abandonarla, ella prefiere la muerte. Y él accede».

http://www.ctv.es/USERS/borobar/o.htm

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17 septiembre 2011

“Soldados de Salamina” de Javier Cercas

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En los últimos meses de la Guerra Civil española, un miliciano anónimo perdona la vida a un prófugo Sánchez Mazas, escritor e ideólogo falangista.

Un joven periodista topa por casualidad con una historia fascinante de la Guerra Civil española, y se propone reconstruirla. Cuando las tropas republicanas se retiran hacia la frontera francesa, camino del exilio, deciden fusilar a un grupo de presos franquistas, entre los que se encuentra Rafael Sánchez Mazas, fundador e ideólogo de Falange. En la confusión, Sánchez Mazas logra huir del fusilamiento colectivo, y logrará vivir emboscado hasta el final de la guerra, protegido por un grupo de campesinos de la región, aunque siempre recordará al miliciano de extraña mirada que, tras descubrirlo y encañonarlo, no lo delató. El narrador se propone desentrañar el secreto del enigmático Sánchez-Mazas, de su asombrosa aventura de guerra, pero sólo para acabar descubriendo, en un quiebro inesperado, que el significado de esta historia se encuentra donde menos podía esperarlo, «porque uno no encuentra lo que busca, sino lo que la realidad le entrega».

4 marzo 2011

“Recuerdos del futuro” de Sawyer

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El equipo de investigación de Lloyd Simcoe y Theo Procopides está empleando el acelerador de partículas del laboratorio del CERN de Suiza en un proyecto secreto. Pero su experimento sale terriblemente mal y, durante un par de minutos, la conciencia de toda la raza humana es arrojada veinte años hacia el futuro.
Mientras la humanidad debe restañar los catastróficos efectos inmediatos del experimento, las implicaciones más serias tardan algo en aparecer. Aquellos que no recibieron visiones del porvenir tratan de descubrir cómo morirán. Otros buscan ya a sus futuros amantes. Lloyd deberá superar la culpabilidad por haber provocado accidentalmente la muerte de la hija de su prometida, mientras Theo se ve atrapado en la investigación de su propio asesinato.
A medida que las verdaderas consecuencias de lo sucedido comienzan a hacerse claras, la presión para repetir el experimento aumenta sin cesar. Todos quieren un destello del futuro, una oportunidad para saltar y ser testigo de su éxito… o para aprender a evitar sus errores.
En esta novela, repleta del ingenio habitual de Sawyer, de sus des-cripciones y diálogos de alta escuela, de personajes perfectamente construídos y de un brillante sentido del ritmo, el autor demuestra que está en su mejor momento.

9 junio 2010

“El informe Recarte” de Alberto Recarte

Filed under: 2010,Uncategorized — www.danielcanteli.com @ 17:35

SINOPSIS:
¿Cómo es posible haber pasado del mundo feliz de la globalización a la actual recesión mundial? La respuesta es múltiple: un mal funcionamiento de los bancos centrales −sobre todo de la Reserva Federal de Greenspan y de Bernanke−, que han permitido la formación de burbujas inmobiliarias y de créditos en medio mundo, y la práctica de políticas proteccionistas que han resultado en excesos de capacidad de los sectores exportadores de otro medio, como China y otros países asiáticos.

La economía española ha participado plenamente en todo este proceso, con un agravante: hemos financiado nuestros desmanes de consumo e inversión con ahorro exterior, hasta el punto de que España es hoy uno de los países más endeudados del mundo. Un proceso del que no hemos sido conscientes por el poder anestesiante del euro, pero que hoy lo sufrimos en forma de falta de liquidez, cierre de empresas, desempleo y caída de la renta per cápita.

Este informe de Alberto Recarte que pone al día y amplía considerablemente el aparecido en Libertad Digital, que tanto éxito ha cosechado− pretende explicar el desarrollo de esos procesos, pero, sobre todo, cómo superarlos para poder volver a crecer. Para ello necesitaremos recapitalizar el sistema financiero, reformar los principales mercados y sectores productivos, y que a nivel mundial se formalice un nuevo Bretton Woods que discipline los tipos de cambio y la actuación de los bancos centrales, la banca y todo tipo de entidades financieras.

Un libro imprescindible para entender los tiempos de crisis que nos ha tocado vivir.

“La lógica oculta de la vida” de Tim Harford

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La economía explica nuestras decisiones cotidianas.
La economía es el estudio del comportamiento racional, y la gente racional responde a compensaciones y estímulos.
Cuando los costes o los beneficios de algo cambian, la gente modifica su comportamiento. El autor traslada esta teoría a ámbitos de la vida tan variados como el sexo, la sociedad, la guerra, el amor, el racismo, las relaciones laborales, la
política o el juego.

Sus artículos se publican en Esquire, Forbes, New York Magazine, The Washington Post y The New York Times. En 2006 recibió el Premio Bastiat a la mejor labor en periodismo económico.

15 marzo 2010

“El mundo en un balón : la globalización a traves del fútbol” de Franklin Foer

Filed under: Uncategorized — www.danielcanteli.com @ 15:03

En El mundo en un balón el autor combina su pasión por el fútbol con la política internacional, utilizando ejemplos de equipos y países diferentes para explicar fenómenos fundamentales del mundo globalizado: la corrupción gubernamental, el nacionalismo, el choque entre culturas, los fundamentalismos religiosos, etc. El autor afirma que la expansión internaional del deporte ha ocurrido casi simultáneamente a la globalización. El libro cubre las pirncipales áreas del mundo donde el fútbol tiene influencia, y llega a la antigua Yugoslavia, a Irán e Irak, a las repúblicas de la antigua Unión Soviética, a Barcelona, etc. La mezcla de periodismo de investigación, de pasión por el fútbol y de tratamiento de temas de actualidad lo convierten en un potencial best-seller.

Fuente: Casa del libro

1 marzo 2010

“El chino” de Henning Mankell

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“El lector” de Bernard Schlink

Filed under: 2010,Biblioteca,Ficción,Uncategorized — www.danielcanteli.com @ 12:12

8 enero 2010

“Anatomía de un instante” de Javier Cercas

Filed under: 2009,Biblioteca,Ensayo,No ficción,Uncategorized — www.danielcanteli.com @ 22:38

Extracto de “El País”

Cuando Javier Cercas, que es novelista de morfología obsesivo-compulsiva, empezó este libro no podía imaginar que iba a convertirse, después de varios años, en su mejor y más honda narración sin ser una novela, sin fabular nada, maniatándose: imaginando, eso sí, imaginando con la inteligencia madura de un gran escritor en plenitud y con la solvencia del historiador más escrupulosamente maniatado al dato y al documento. Y digo que no lo sabía porque lo que quiso hacer y el manuscrito que llegó a terminar dejó de ser de inmediato un manuscrito terminado, sin dar tiempo a la tentación de reconocerse como escritor en las cuatrocientas páginas escritas. Era una novela sobre hechos reales y en la novela la ficción se mueve con límites, sí, pero se mueve muy a sus anchas porque para eso es una ficción: inventaba un personaje medio espía medio testigo que fabricaba su relato del golpe de 1981 y las razones del golpe. Pero no valía: funcionaba, por supuesto que funcionaba, pero ni satisfacía la genuina exigencia de encajar una historia en una forma literaria única e insustituible, en la que nada sobre ni falte, como en los relatos de Borges o en las inmensas novelas de Vargas Llosa, ni cumplía con los deberes de la historia con la plenitud del buen historiador.

La perplejidad fue atronadora y epifánica porque tronó con la fecundidad espoleadora que suele escuchar en la conciencia el obsesivo-compulsivo: la novela no valía no porque fuese una mala novela sino porque reproducía la avería básica de otros relatos sobre el caso. La crónica de la preparación, maduración y ejecución del 23-F y, por tanto, de la estabilización y retracción de la democracia estaba narrada en los libros y en la conciencia de la sociedad española con los favores de la ficción, con el tiralíneas de casualidades imaginadas y de bulos convertidos en certezas, con la mano invisible de un novelista de imaginación tirando a pobre que necesitaba la coherencia explicativa para cerrar y dar sentido a un pedazo crítico de nuestra historia.

Nada de eso: este libro está febrilmente armado y construido precisamente para que nada quede en manos del novelista caprichoso que ha de dar sentido a lo que no lo tiene y ha de buscar secretas ataduras que pasteuricen la viscosidad de lo real en la historia. Sin ser una novela, es una lección magistral sobre lo que es y puede ser la novela en las letras internacionales del siglo XXI y es además, pero secundariamente, la versión que el siglo XXI va a interiorizar y normalizar del golpe de Estado del 23-F en España. A él le gusta decir que es un intento de contar el golpe del 23-F a los niños, pero eso es sólo una parte muy pequeña de la verdad porque los niños no entienden la complejidad de mentiras y razones enquistadas que mueven la conducta de los adultos en el presente (y en el futuro), de la misma manera que aspiran a que las cosas se entiendan y cuadren, y cuajen en versiones felices o infelices, como si la literatura hubiese de satisfacer la expectativa de orden que la realidad incumple. Y este libro está lejos de entregar eso, aunque su desafío más alto es hacer racional, moral y políticamente explicable la sucesión de avatares biográficos y circunstancias históricas que alimentan la placenta del golpe. Busca las sinrazones privadas y las razones históricas que dan lugar a un golpe donde hay tres golpes, que dan lugar a tres héroes de un instante, erguidos en sus escaños mientras el Parlamento es regado de metralla (Suárez, Carrillo y Gutiérrez Mellado), y que dan lugar en fin a una crisálida histórica que funcionó como un sortilegio en la sociedad española para sacudirle la parálisis y el estupor (pero sólo cuando el golpe se acabó).

Su relato está trenzado de repeticiones y simetrías, de paralelismos y de agudísimas percepciones psicológicas, de interpretaciones justas y valientes y de imágenes visuales que contienen de algún modo la carga hipnótica y simbólica que atrapa, muda, momentos históricos completos, o nos atraen como síntesis irrenunciables de un tiempo. Una de ellas está en las conciencias de todos porque es la visualización de esos tres grandes tipos sentados en sus escaños, pero muchas otras no están a la vista, aunque salgan de la obsesiva reiteración con que Cercas vio y volvió a ver y siguió viendo una vez más el vídeo de treinta y tantos minutos grabado en los primeros momentos del golpe dentro del hemiciclo. La otra es la pasiva indulgencia con que los políticos demócratas de derechas y también de izquierdas reaccionaron ante las tentativas de acabar por la vía rápida con el caos que había traído la agonía política de Suárez, como si nadie se acordase del error de viejos liberales como Ortega o Marañón, como Baroja y Azorín, que también creyeron en un golpe de mano en 1936 como ahora podrían haber creído en algo semejante para detener la jauría del caos (y los muertos innumerables de la ETA de esos años) y así desplomar el desorden de Suárez, reponer el norte y el orden, y confiar en la transitoriedad pactada de una solución militar. El general Armada iba a estar en ese papel neutralizador del caos e iba a presidir el final del desorden teóricamente para devolver el poder a los políticos en cuanto nada amenazase la continuidad del orden: nada, aquí, quiere decir ni los muertos de ETA ni la agonía política de Suárez ni la codicia nacionalista. La placenta del golpe es la tesis fuerte de un libro que no tiene tesis alguna porque la crónica de las actividades del espionaje y de los distintos militares, la de la impaciencia y la juventud de los políticos socialistas, la de la madurez avanzada de los protagonistas de la guerra como Carrillo y Gutiérrez Mellado, o el sobrecogedor lustro que vive Suárez entre 1976 y 1981, ilumina fulminantemente el instante de debilidad que pudo ser fatal para retrasar unos cuantos años la estabilidad democrática en España. No me reprimo nada, porque mentiría como un bellaco por cobardía, por cálculo o por amistad, pero este libro es una obra maestra de la narrativa europea del siglo XXI.

Javier Cercas cree que la sociedad española está suficientemente madura como para enfrentarse a toda la verdad sobre el 23 F. Esto incluye la indagación en las reacciones y las acciones de los principales personajes, desde Adolfo Suárez hasta el Rey, pasando por la sociedad civil, el Ejército y toda la clase política. Es lo que ha hecho el escritor en su último libro Anatomía de un instante (Mondadori), presentado este jueves en el hotel Palace, justo en frente del Congreso de los Diputados, donde se vivió aquella noche fría y tensa.

“La verdad es la verdad. ¿Que si creo que este país está suficientemente maduro para soportarla? Pues sí. No creo que este libro vaya a provocar ninguna catástrofe”.

Pero habrá que esperar a las reacciones que su lectura provoque. Sobre todo en lugares como la Casa Real, donde ciertos hechos e interpretaciones relatados en el libro pueden resultar incómodos. En cuanto al papel de don Juan Carlos, Cercas es tajante: “El Rey no organizó el golpe, está claro, lo paró. Nadie podía pararlo si no era él, que tenía el poder de hacerlo. Pero eso no significa que tengamos que santificarlo. El Rey también se equivoca, e hizo cosas que no debería haber hecho. La verdad es que lo facilitó y en eso se equivocó, como se equivocó gran parte de la clase política”.

Cercas relata en el libro cómo el ambiente insoportable, “de depresión generalizada en todo el país”, que se vivió el año anterior al golpe fue lo que desencadenó que los militares culpables y los cabecillas -el teniente coronel Tejero, el general Armada y el teniente general Milans del Bosch- se vieran alentados para cometerlo.

“Nadie estuvo a la altura. Tampoco la sociedad civil. Muy pocos dieron la cara aquella noche. No hubo una reacción seria. Los golpistas hasta mucho después no comprendieron que nadie quería aquello. Como país no actuamos de manera brillante, ni estuvimos a gran altura. Fue un mal momento”.

“El deseo de acabar políticamente a toda costa con Suárez obsesionaba a todo el mundo, desde la oposición hasta al propio Rey”. Eso es lo que, según Cercas, da alas a los golpistas, y eso es lo que sin duda va a traer más polémica en los próximos meses.

El nuevo libro de Cercas es un cruce muy eficaz e insólito de géneros. De hecho, al principio el autor quería hacer una novela. Pero cuanto más se iba metiendo en la historia mejor se dio cuenta de que lo responsable era abandonar esa idea. “Hay muchas ficciones y muchas leyendas sobre el 23-F. Por eso yo decidí prescindir de la ficción. Mi trabajo ha sido como el de una asistenta, me he dedicado a limpiar la casa de falsedades, pero aún así seguirán existiendo leyendas sobre el 23-F”. Pese a que su empeño no ha sido, como cualquier experto en marketing desearía, contar toda la verdad y demás pamplinas, Cercas ha querido acercarse lo más posible a ella, aunque cree que es una tarea todavía difícil. “Ya no existen grandes enigmas sobre el 23-F. Lo digo después de haberlo leído todo y hablado con muchos de los protagonistas. Lo que quedan son zonas de sombra. No hay historiadores académicos que se hayan ocupado del golpe. La razón es que no existen documentos. Pero yo me he dedicado a mirar, a escuchar y a leer con atención. A fijarme en esas cosas que todo el mundo hemos visto pero que no hemos acertado todavía a interpretar”.

Entre todo lo que le ha servido para la investigación, resalta un documento: “La grabación de 35 minutos del asalto. Apenas hemos visto cinco segundos de manera repetitiva y reiterada, pero esos 35 minutos son algo alucinante y extraordinario. Uno de los grandes documentos de la historia de España. El libro parte de ahí”. Un momento en el que sólo tres diputados permanecieron sentados en sus escaños cuando tronaban los disparos en el techo del Congreso. “Lo normal era tirarse al suelo y no podemos juzgar a quienes lo hicieron, pero el gesto de aquellos tres personajes [Suárez, Gutiérrez-Mellado y Carrillo] fue algo simbólicamente extraordinario”. Tanto, que aquel rasgo heroico preocupó muchísimo los días posteriores a la clase política. “Ha habido determinados políticos importantes que, una vez pasado el golpe, se preguntaban ‘¿alguna vez nos van a preguntar esto?’ Creían que el hecho de que se tiraran al suelo lo iban a pagar electoralmente”.

7 septiembre 2009

“Los que lo llamabamos Adolfo” de Luis Herrero

Filed under: Uncategorized — www.danielcanteli.com @ 21:14

Los-que-le-llamabamos-AdolfoLa historia de la relación personal entre el que fuera primer presidente de la democracia española y el hijo de uno de sus mejores amigos y mentores. Luis Herrero conoció a Adolfo Suárez a través de su padre, Fernando Herrero Tejedor, ex secretario general del Movimiento. Gracias a esa relación especial, el autor de esta biografía íntima ha tenido acceso a información de la vida política y familiar de Suárez hasta ahora desconocida. El libro desvela datos de la personalidad del político, de su relación con el Rey, de sus contradicciones y de su salida de la Presidencia del Gobierno. Desde sus momentos más tristes, al ser apartado de la política y afectado por la muerte de su mujer y su hija, hasta su propia enfermedad.

Fuente: La casa del libro

La biografía es algo curiosa. Parece como si Luis Herrero en vez de homenajear al ex-presidente le quisiera pasar factura. La imagen que da de Adolfo Suárez no es la que yo tenía de él. Desconozco si realmente fue sincero o vengativo. Más abajo incluyo una carta escrita por Adolfo Suárez hijo en la que no deja en buen lugar a Luis Herrero.

” Hace una semana el diario El Mundo recogía un extracto del último libro de Luis Herrero, “Los que le llamábamos Adolfo”. Ahora es el hijo del aludido, Adolfo Suárez Illana, el que responde airado al ex locutor de la COPE. “Con amigos así…”: “Se aprovecha don Luis de la enfermedad de una persona que no puede rebatir sus afirmaciones.”

En el suplemento Crónica se recogían unos párrafos de lo que se avecina como un polémico libro sobre el Presidente Adolfo Suárez, escrito por Luis Herrero, y que se presenta este lunes en Madrid: “Los que le llamábamos Adolfo”.

“Suárez Illana, albacea de los papeles y de la memoria de su padre, impedido por el alzheimer, califica de mentiras buena parte de las conversaciones que Herrero reproduce con el líder de UCD cuando éste estaba en plena forma. Sobre todo, las referidas a la relación con Don Juan Carlos”

Tal y como recogía el texto de Luis Herrero, publicado por El Mundo el domingo pasado, Adolfo Suárez le dijo a Luis Herrero en junio de 1994: «No descarto la posibilidad de que, muy pronto, me toque ir al despacho del Rey para decirle: Majestad, no tiene usted más remedio que abdicar por el bien de España».

Este drástico consejo se lo hubiera dado Suárez a el Rey tras la aparición de informes sobre los supuestos negocios privados del Jefe del Estado.

RECOGEMOS A CONTINUACIÓN LA RESPUESTA DE ADOLFO SUÁREZ ILLANA A LUIS HERRERO, PUBLICADA EN EL DIARIO EL MUNDO

«En este país y desde hace ya treinta años, cada cual tiene la libertad de escribir sobre lo que estime oportuno y, por supuesto, la responsabilidad sobre aquello que escribe. Eso mismo es lo que le dije a don Luís Herrero-Tejedor cuando me reclamó ayuda para escribir un libro acerca de mi padre. Le expliqué, con la mayor cordialidad y respeto, el compromiso que contraje con mi padre y que ello me impedía participar en cualquier obra del tipo de la que él pretendía abordar. Me di cuenta que no le hacía ninguna gracia lo que le estaba contando y, si bien es cierto que no esperaba grandes aportaciones a la historia -no por la falta de talento del autor, que lo tiene y mucho, sino por la falta de datos importantes y reales-, lo que no esperaba en absoluto es el resultado final que hoy se nos ofrece bajo el presuntuoso título de Los que le llamábamos Adolfo. Suele ocurrir que los que más alardean de una determinada cercanía son los más distantes.

Es importante matizar que el gran y mejor amigo de mi padre fue -y ha seguido siendo mientras ha podido recordar- don Fernando Herrero Tejedor, hombre recto y admirable donde los haya, no su hijo don Luis, a quien mi padre siempre ayudó como forma de honrar la memoria de su amigo, tristemente fallecido en accidente de tráfico un 12 de junio de 1975, mientras su mujer, doña Joaquina, y mis padres asistían a una corrida de toros en Las Ventas. A pesar de la gran relación con sus padres, siempre mantuvo hacia él una especial desconfianza por muy diversas razones, entre las que se encontraba el convencimiento de que todo lo que se dijera en su presencia lo iba a utilizar, y lo iba a hacer de forma interesada. Esto es muy conocido por todo el círculo íntimo de mi padre y del que no ha formado parte nunca don Luis, fuera de ser el hijo de quien era. Es cierto que se han visto en muchas ocasiones, pero no son tantas ni tan importantes como intenta traslucir. En cualquier caso, no recuerdo en los últimos 30 o 35 años un solo domingo en los que don Luis participase en una de las meriendas que regularmente organizaba mi madre para ese grupo de amigos tan reducido del que disfrutábamos. Tampoco le he visto nunca pasar unos días de verano en nuestra casa familiar, cosa que sí hacían los verdaderos amigos de mis padres como Emilio Vera o Fernando Alcón y que no salen de su asombro por las afirmaciones vertidas y la utilización que se intenta hacer de ellos.

Tal desconfianza, muy típica de mi padre y manifestada en numerosas ocasiones, queda hoy más que justificada con la publicación de la obra citada más arriba. En ella, se deslizan insinuaciones -cuando no afirmaciones- en las que no voy a entrar, pero se hace algo extremadamente más grave y que demuestra el poco respeto de su autor por alguien que, entre otras cosas, sigue vivo: poner en boca de mi padre frases con las que se hace daño a instituciones y personas a cuya defensa ha dedicado toda su vida política y por las que hubiera dado materialmente la vida.

Muchos de los datos que se vierten en ese libro son absolutamente falsos y forman parte de leyendas urbanas del peor gusto, lo que demuestra la mala calidad de algunas de sus fuentes y la falta de rigor. Aún así, es mucho más grave el uso que hace el autor del entrecomillado para atacar, él sabrá por qué, a Su Majestad el Rey. Nunca le he oído semejantes palabras a mi padre, y dudo mucho que la confianza con don Luis fuera mayor que la mía. Pero suponiendo que fuera verdad -y me es imposible creerlo-, su revelación hoy sería una traición en toda regla a esa supuesta amistad y confianza. Máxime cuando el interesado no puede defenderse. O miente don Luis, o traiciona don Luis.

En cualquier caso, se aprovecha don Luis de la enfermedad de una persona que no puede rebatir sus afirmaciones, como estoy absolutamente seguro que haría si pudiera.

Me entristece profundamente escribir estas líneas. Tengo un respeto reverencial por los apellidos Herrero Tejedor y una profunda gratitud y cariño por esa familia. No quiero yo, en memoria de ese gran hombre, decir nada que pueda dañar a nadie de los suyos, pero debo desautorizar con toda severidad, por falsas, las afirmaciones que se vierten en el citado libro, muy especialmente aquéllas que se dirigen contra la Corona. Dirá don Luis que es su palabra contra la mía… y así quedará; hasta que el tiempo ponga las cosas en su sitio.»

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